La mayoría de los agentes de IA actuales dependen de poseer claves privadas de billetera o claves API para funcionar.
Esto significa que la "propiedad" es directamente equivalente a "permisos": mientras el agente tenga la clave, puede hacer prácticamente cualquier cosa.
Este modelo es válido para los humanos, pero para los agentes autónomos, estructuralmente es un punto de fallo.
Las claves comprimen demasiados conceptos de diferentes niveles en un solo morfema:
- Identidad
- Permisos
- Control de activos
Este diseño es excluyente, difícil de delimitar con precisión, y su revocación es de alto riesgo y costo. Una vez que se filtra o se abusa, el daño suele ocurrir de inmediato y puede expandirse rápidamente a un problema sistémico.
Los agentes no necesitan "poseer"; lo que necesitan es "capacidad", es decir, una autorización clara para comportamientos específicos.
Este es precisamente el vacío que ERC-8004 intenta llenar.
ERC-8004 redefine los permisos como capacidades delegables y programables, en lugar de la posesión de claves o activos.
Kite, sobre esta base, desacopla aún más la identidad, permisos y liquidación:
- Se pueden otorgar permisos sin entregar la clave
- El alcance de los permisos, los límites y la validez se verifican de manera forzada en el momento de la ejecución
- Revocar permisos no dañará el sistema, ni se requerirá rotar claves
Esto permite que la delegación siga siendo segura y confiable a la velocidad de las máquinas.
Los agentes autónomos no deben "poseer"; deben ser autorizados.🪁
