Una cadena hotelera con sede en EE. UU. está reevaluando sus estrategias tras las revelaciones sobre la propiedad de uno de sus hoteles de marca en Alemania. Bloomberg publicó en X que el hotel es propiedad de individuos con conexiones al gobierno iraní. La cadena ahora está explorando varias posibilidades para abordar la situación, que ha generado preocupaciones sobre sus operaciones en la región. El problema de propiedad ha llevado a la empresa a considerar cuidadosamente sus próximos pasos, mientras busca mantener su reputación y cumplir con las regulaciones internacionales.