El avance de DeepSeek a principios de 2025 envió ondas de choque a través de los mercados globales, provocando un fuerte rebote en las acciones tecnológicas chinas a medida que los inversores redescubrieron el potencial de la región en inteligencia artificial. Este aumento atrajo nuevos flujos de capital, revirtiendo la cautela anterior vinculada a presiones regulatorias y vientos en contra económicos.

Sin embargo, según Eva Lee, quien lidera la investigación de acciones de la Gran China dentro de la Oficina del Jefe de Inversiones de UBS Global Wealth Management, el próximo año representa un punto de inflexión crítico. Ella enfatiza que 2026 separará a los líderes sostenibles del grupo, requiriendo que las empresas impulsadas por IA—particularmente en China—demuestren generación de ingresos concretos y retornos positivos sobre gastos previos masivos.

Lee señala que, si bien la emoción en torno a modelos innovadores como DeepSeek ha alimentado el optimismo y elevado las valoraciones, el sector ahora enfrenta un escrutinio sobre la monetización. Los inversores quieren evidencia de que el fuerte gasto en infraestructura, entrenamiento de modelos y despliegue se traduce en modelos de negocio escalables, ya sea a través de servicios en la nube, aplicaciones empresariales, herramientas para consumidores o ecosistemas de API.

Un análisis más amplio de UBS apoya una postura constructiva pero cautelosa sobre el tema. A nivel global, se proyecta que los gastos de capital relacionados con la IA se acerquen a niveles significativos para 2026, con ingresos de fuentes directas e indirectas que potencialmente igualen esa escala. En China específicamente, las expectativas se centran en avances rentables que impulsen la adopción, aunque los márgenes operativos pueden quedarse atrás de sus pares occidentales debido a dinámicas competitivas.

Lee se mantiene positiva sobre ciertas oportunidades tecnológicas en China Continental, señalando que los jugadores líderes en computación en la nube, superaplicaciones y aplicaciones de IA podrían ver una robusta expansión de ganancias—potencialmente en los altos dígitos dobles—para el próximo año. Ella ve las valoraciones actuales como razonables en comparación con sus contrapartes globales, sugiriendo margen para más ganancias si la ejecución cumple.

Sin embargo, se avecinan desafíos: la volatilidad del mercado podría intensificarse por factores como tensiones geopolíticas, recuperación económica desigual o retrasos en la adopción generalizada de la IA empresarial. El cambio de la exageración a flujos de efectivo probados probablemente creará dispersión, recompensando a las empresas con una distribución sólida, alineación regulatoria y caminos claros hacia la rentabilidad.

Para los inversores que miran la megatendencia de la IA en mercados emergentes, China Continental sigue siendo un área de alta convicción, pero 2026 exige un enfoque en los fundamentos sobre la especulación. Como subraya Lee, este período crucial determinará si el impulso de la IA en la región evoluciona hacia la creación de valor duradera.