La tasa de inflación de Polonia se desaceleró en enero, pero la desaceleración fue menos pronunciada de lo anticipado. Bloomberg publicó en X que el índice de precios al consumidor del país aumentó un 17.2% en comparación con el año anterior, ligeramente por encima del 16.6% pronosticado. Esto marca una disminución del aumento del 17.5% de diciembre, lo que indica un alivio gradual de las presiones inflacionarias.

Los economistas esperaban una caída más significativa en la inflación, pero los persistentes aumentos de precios en los sectores de alimentos y energía contribuyeron a la tasa más alta de lo esperado. El gobierno polaco ha estado implementando medidas para frenar la inflación, incluyendo aumentos en las tasas de interés y subsidios para los costos de energía.

A pesar de estos esfuerzos, la tasa de inflación sigue siendo una de las más altas en la Unión Europea, lo que plantea desafíos para los responsables de políticas. El banco central está bajo presión para equilibrar el control de la inflación con el crecimiento económico, ya que una alta inflación puede erosionar el poder adquisitivo y afectar el gasto del consumidor.

Los analistas sugieren que la inflación puede seguir disminuyendo en los próximos meses, pero factores externos como los precios de la energía global y las interrupciones en la cadena de suministro podrían influir en el ritmo de esta disminución. La situación sigue siendo monitoreada de cerca tanto por el gobierno como por los mercados financieros.