La capacidad de rastrear el origen de los datos es crucial para garantizar su fiabilidad. La procedencia de los datos proporciona la transparencia necesaria para que los agentes de IA tomen decisiones informadas. Imagina un sistema de IA que asesora sobre inversiones financieras; los datos precisos son su columna vertebral.
Al garantizar la autenticidad de los datos, las empresas pueden confiar en los conocimientos generados por los agentes de IA. Esta confianza es fundamental para implementar la IA en aplicaciones del mundo real.
