Sinceridad suprema
¿Cuál es la máxima sinceridad al querer a alguien? No es abrir el corazón, no es arruinarse, y mucho menos es arrodillarse y decir "sin ti no puedo vivir". Esta sinceridad es demasiado barata, tan barata que la otra persona ni se atreve a aceptarla, siente que quema, que es una carga. Hoy te voy a mostrar esas ilusiones vacías y hacerte ver qué es lo que realmente se puede considerar sinceridad. No dejes que tu verdadero corazón pierda su valor porque lo expresas de manera torpe:
1. La máxima sinceridad es la certeza de "no tengo prisa por obtener resultados". La mayoría de las personas que dicen que les gusta alguien, en esencia, sienten ansiedad. Me gustas, por lo tanto, debo saber de inmediato si tú también me gustas, debo confirmar la relación de inmediato, debo atarte a mí lo más rápido posible. Esto no es sinceridad, es hambre, es una "actitud poco agraciada" emocional. ¿Qué es la máxima sinceridad? Es hacerte sentir claramente que me gustas, pero al mismo tiempo devolverte el poder de decisión, de manera generosa y sin ninguna coerción. Esta calma, esta responsabilidad por la propia visión y el esfuerzo, pero sin exigir una recompensa inmediata, es la verdadera y poderosa sinceridad.