Los gobiernos de todo el mundo aún intentan determinar cómo tratar las criptomonedas, y los enfoques varían significativamente. Algunos países las adoptan y fomentan su uso, mientras que otros las prohíben por completo, y la mayoría se encuentra en una posición intermedia.
El principal interés de los gobiernos es que las criptomonedas pueden ser utilizadas para el lavado de dinero, la evasión fiscal y la financiación de actividades ilegales, debido a la dificultad de rastrear las transacciones. Por lo tanto, la mayoría de las regulaciones se centran en las plataformas de comercio y las empresas, exigiendo que verifiquen la identidad de los clientes, informen sobre actividades sospechosas y recauden impuestos sobre las ganancias.
Algunos países como El Salvador han adoptado un enfoque diferente y han hecho que el bitcoin sea un medio de pago legal. Otros países como China lo han prohibido casi por completo. Estados Unidos, Europa y la mayoría de las grandes economías aún están en proceso de construir sus marcos regulatorios, lo que genera una situación de incertidumbre en el mercado.
Criptomonedas mencionadas: $SOL

– $JUP

– $ZEC
