Comienza cuando las luces se atenúan y el silencio se espesa a tu alrededor. Tal vez has hecho todo bien: apagaste las pantallas, dejaste que tus pensamientos se asienten. Sin embargo, el descanso te elude. Hay un dolor sordo detrás de tus ojos, un zumbido sordo en tus oídos, un pulso bajo tus costillas. El sueño debería llegar, pero somnia interviene en su lugar: suave, compliant al principio, luego agudo, invasivo.

Yaces inmóvil, el corazón susurrando secretos que una vez enterraste. Afuera, el mundo respira en un ritmo lento: viento, hojas susurrantes, coches pasando como fantasmas a la deriva. Dentro, todo se amplifica: el sonido de tu respiración, la forma en que la piel se presiona contra el colchón, el tenue zumbido de la electricidad. Luz a través de las cortinas, luz de luna en las paredes, sombras que cambian cuando no lo esperas.

Movimientos de la Memoria

Somnia es el desfile nocturno de la memoria. Caras que no has pensado en años surgen, tocan tus pensamientos, desaparecen. Palabras no dichas se reproducen. Momentos que desearías poder cambiar: la forma en que manejaste la pérdida, la traición, el amor, la esperanza, todo rueda por los corredores de tu mente. Algunas habitaciones se sienten familiares: un dormitorio de la infancia, un pasillo en un hogar que dejaste. Otras extrañas: ventanas que no se abren, puertas sin pestillos, escaleras que conducen a ninguna parte.

Fragmentos de sueños flotan: voces medio habladas, ecos de risas, algo hermoso bordeado de tristeza. Los tocas, pero se escapan entre los dedos. A veces el sueño es vívido; a veces en blanco, como una película que salta fotogramas. Te estiras, te giras, cuentas respiraciones, esperas que cada respiración te guíe más cerca del descanso, pero el descanso nunca se queda.

El Aflojamiento al Amanecer

Somnia no siempre termina con paz. El amanecer rompe lentamente, la luz se cuela bajo las cortinas. Tu cuerpo comienza a moverse: extremidades pesadas, mente pegajosa con cosas no disueltas. La mañana huele a aire rancio, café, papel, cosas cotidianas tratando de asegurarte que el día tendrá sentido.

Pero algo permanece: un residuo en el pecho, imágenes detrás de los párpados, un eco de lo que no pudiste decir, lo que temías. Te mueves durante el día más frágil, más crudo, más consciente de los silencios que llevas. El sueño regresa de pequeñas maneras: un asentimiento en la puerta, la comodidad de la rutina, la amabilidad en la voz de un amigo.

El Regalo Inquietante de Somnia

Somnia no es meramente privación. Es un interrogatorio. ¿Qué has ocultado? ¿Qué has dejado sin hacer? ¿Qué rincones de tu corazón has ignorado? En esas largas horas descubres verdades sobre el arrepentimiento y la gratitud, sobre lo que se siente pesado, lo que esperas cambiar.

Cada noche en somnia duele. Cada mañana reparas lo que puedes. Pero en ese ciclo hay vida: vulnerabilidad, recuerdo, posibilidad. Somnia muestra que incluso en la ausencia de descanso, hay algo vivo, algo que demanda: honestidad, reconciliación, la constante esperanza de que mañana, tal vez, el sueño vendrá más suavemente.#SomniaBNBChainSummer @Somnia Official $SOMI

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