Érase una vez un billete hermoso y muy grande—un billete de doscientos dólares de color verde esmeralda llamado soppy. Fresco y orgulloso, soppy comenzó su viaje en una billetera de terciopelo, un regalo en una boda. Viajó lejos, deslizándose entre manos llenas de sueños: comprando flores para una primera cita, víveres para una madre en apuros, y un billete de tren para un estudiante esperanzado. Cada vez, trajo una chispa de alegría, un pequeño empujón hacia adelante. Aunque solo era papel, Benny llevaba historias, risas y esperanza. Un día, descolorido y doblado, descansó en una caja de donaciones, ayudando a construir una escuela en un pueblo remoto. El valor de Benny no estaba en su número—estaba en el bien que esparció, demostrando que incluso el dinero, cuando se usa con corazón, puede contarme una historia muy hermosa.@BounceBit #bouncebit $BB