Mirando "亢龙有悔" en el I Ching, de repente entendí lo que significa "el camino es el más simple". Ya no discutes si la naturaleza humana es buena o mala, solo mantienes una distancia silenciosa. Empiezas a escalar montañas y ver ríos solo. En el silencio, entiendes el susurro del viento. Le aconsejas a un amigo "menos expectativas, menos heridas", pero no puedes aceptar al que hace tres años se lanzó al amor. Hasta que leí en el "Tao Te Ching" que "la bondad suprema es como el agua", me di cuenta de que la fuerza más grande es en realidad la suavidad. La sabiduría más profunda se encuentra en inclinarse. Hoy, veo la montaña como montaña, solo que mis ojos han ganado compasión. Veo el agua como agua, pero ahora puedo reflejarme en las olas.