La historia jamás contada de cómo Polygon se convirtió en el arma secreta de Ethereum
Imagina esta situación. En 2020, tienes una idea genial para una aplicación descentralizada y eres desarrollador. Estás listo para el lanzamiento tras escribir tus contratos inteligentes y probarlos localmente. Pero entonces llega la realidad. Las comisiones por gas son de 50 $ por transacción. Para autorizar el gasto de un token, tus usuarios deben pagar 30 $. De la noche a la mañana, tu concepto innovador pierde su viabilidad comercial. Esta fue la situación que le dio la oportunidad a Polygon.
En todas las charlas de las conferencias de desarrolladores a las que asistí, predominaba el descontento con las restricciones de Ethereum. Los equipos abandonaban proyectos porque la economía no era viable, no porque la tecnología no funcionara. Un equipo de la India abordó este problema con una solución casi demasiado simple: mejorarían Ethereum en lugar de intentar reemplazarlo.