Según documentos recién publicados, la exgobernadora de la Fed Kogler ya estaba bajo investigación interna por irregularidades en la divulgación financiera antes de renunciar en agosto.
La oficina de ética de la Fed supuestamente se negó a aprobar sus presentaciones, sugiriendo que algunas de sus actividades de activos pueden haber cruzado los propios límites éticos de la institución.
El presidente Jerome Powell también se negó a otorgarle una exención por activos financieros que violaban las reglas de la Fed, un movimiento que aceleró su repentina renuncia.
El caso ha sido trasladado ahora al Inspector General de la Reserva Federal para una revisión más profunda.
En un año donde la confianza en el liderazgo monetario de EE. UU. ya es frágil, este tipo de salida plantea preguntas más grandes sobre la supervisión dentro de la propia Fed.