Plasma está empezando a sentirse como una de esas redes que silenciosamente acierta en lo básico.
Se centra en el movimiento de stablecoins de una manera que se siente natural, no forzada, y eso es lo que la hace destacar.
Lo que me gusta es lo simple y predecible que pretende ser para los pagos cotidianos.
• Las transferencias mantienen bajos costos incluso en montos pequeños.
• Las confirmaciones rápidas lo hacen útil para negocios reales.
• Los constructores pueden moverse rápidamente gracias a las herramientas EVM familiares.
• Diseñada para una actividad de stablecoin constante y confiable, no para una moda a corto plazo.
Plasma se está configurando como el tipo de red que trabaja en segundo plano mientras el valor real se mueve sobre ella.
Para cualquiera que esté observando el futuro de los pagos digitales, este enfoque es importante.

