Convirtieron la investigación criptográfica abstracta en productos utilizables de los que millones dependen.
Crearon primitivas (billeteras, claves, rieles de liquidación, contratos inteligentes) que permiten a los desarrolladores construir más rápido y con más composibilidad que cualquier pila heredada.
Empujaron a una industria a preocuparse por la descentralización, la resiliencia y la innovación sin permisos, al mismo tiempo que lidiaban de manera realista con el cumplimiento, la custodia y la experiencia del usuario.

Estos son logros técnicos con impacto social: mejor acceso a servicios financieros, liquidaciones globales más rápidas y nuevos modelos para la propiedad y la coordinación.