Transparencia fiscal de criptomonedas: el Departamento del Tesoro de EE. UU. avanza oficialmente en el CARF, el objetivo de cumplimiento global para 2027 podría volverse definitivo

Recientemente, el Departamento del Tesoro de EE. UU. ha sometido el marco regulatorio de informes de activos criptográficos (CARF) a revisión de la Casa Blanca, con el objetivo de lograr el cumplimiento global en 2027, marcando el inicio de una nueva fase en la regulación fiscal de criptomonedas a nivel mundial.

Este CARF, liderado por la OCDE, ha obtenido el apoyo de cerca de 90 países. Este estándar exige que los intercambios de criptomonedas y los proveedores de servicios relacionados informen a las autoridades fiscales sobre los registros de transacciones de los usuarios, de acuerdo con reglas uniformes, asegurando que las transacciones de criptomonedas se incluyan en la regulación fiscal formal.

Bajo este marco, los datos de transacciones de los usuarios de las plataformas de negociación que operan en EE. UU. serán enviados directamente al Servicio de Impuestos Internos (IRS) de EE. UU.

Es importante mencionar que el CARF no solo exige informar sobre los montos de las transacciones, sino que también obliga a registrar las direcciones de las billeteras de los remitentes y receptores, estableciendo una red de supervisión que cubre toda la cadena de transacciones.

Expertos fiscales indican que el CARF puede ser considerado como un "estándar de informes universal" en el ámbito de las criptomonedas; aunque EE. UU. no participó previamente en los sistemas tradicionales de intercambio de información bancaria, ahora está incorporando este nuevo marco a su sistema regulatorio de manera activa.

Además, a diferencia del formulario 1099-DA que se implementará pronto, los informes del CARF se enviarán directamente al IRS sin necesidad de proporcionar copias a los contribuyentes.

Esto también significa que las autoridades fiscales utilizarán herramientas de análisis de datos de empresas como Palantir para comparar directamente los registros de transacciones con las declaraciones fiscales, cualquier actividad de criptomonedas que no se declare fielmente podría desencadenar una auditoría fiscal.

A pesar de que se espera que este marco se implemente completamente en 2027, su impacto potencial en la privacidad de los inversores ya ha suscitado un amplio debate en la comunidad, y los avances posteriores a la revisión de la Casa Blanca también serán objeto de gran atención.

En este contexto dinámico de regulación, el mercado de Bitcoin ha comenzado a recuperarse gradualmente, con precios regresando a niveles de 91,500 dólares, mostrando resiliencia después de la reciente caída.

Este avance regulatorio y el desempeño del mercado dibujan un panorama complejo del progreso en la regulación y la volatilidad del mercado en el ámbito de las criptomonedas.

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