La rentabilidad de los bonos del gobierno a diez años de China y Japón ha mostrado un cruce histórico, lo que indica que las perspectivas de ambos países a ojos del mercado se están separando. Las tasas de interés en China se mantienen en niveles bajos, mientras que las tasas en Japón están aumentando gradualmente, lo que representa una clara tendencia de divergencia🔍
1️⃣ El juicio del mercado sobre la baja tasa de interés en China
La caída de las tasas a largo plazo en China refleja una actitud cautelosa hacia el impulso del crecimiento económico, el nivel de inflación y el retorno de los activos. La escasez de activos invertibles lleva a los inversores a preferir comprar bonos del gobierno y otros activos seguros, lo que resulta en una presión adicional a la baja sobre las tasas de interés. Al mismo tiempo, las tasas están cerca del fondo de la política, haciendo que el equilibrio entre la estabilidad del tipo de cambio y el crecimiento se vuelva más sensible.
2️⃣ Cambios estructurales mostrados por el aumento de las tasas en Japón
El aumento de la rentabilidad en Japón es impulsado por la recuperación de la inflación, mejoras salariales y la restauración de las ganancias empresariales. El mercado comienza a aceptar nuevamente la posibilidad de que Japón se encuentre en un rango de tasas de interés más normal a largo plazo. Aunque el costo de financiamiento ha aumentado, se espera que la calidad del funcionamiento económico se mejore, y los activos en yen también recuperen atractivo.
3️⃣ El significado central del fenómeno
La divergencia en la dirección de las tasas de interés de ambos países tiene un impacto mucho más profundo que los números en sí. China se encuentra en una fase de bajo retorno y preferencia de riesgo débil, mientras que Japón entra en una fase de normalización de tasas y restauración estructural. En el futuro, los flujos de capital regionales, la tendencia del tipo de cambio y la valoración de activos a largo plazo podrían continuar evolucionando a lo largo de esta ruta de diferenciación.
La era de bajas tasas de interés en Japón de varias décadas está llegando a su fin: la inflación ha aumentado, los salarios se han movido, y las empresas y el mercado lentamente están despertando de su letargo, ¿podrán los activos en yen recuperar su gloria?