Él tiene una fortuna de miles de millones, y cada día solo hace tres cosas: comer hamburguesas, jugar al golf y dormir.
Esta persona es Duan Yongping. El único discípulo chino de Buffett en el almuerzo. He revisado sus entrevistas durante diez años y descubrí que los millonarios utilizan el mismo "código de trampa": la verdadera riqueza no es la etiqueta de precio que se quita, sino los KPI de tu vida.
Ves a Buffett bebiendo Coca-Cola y a Zuckerberg usando una camiseta gris. No es que sean tacaños, es que ven a través de la trampa del consumismo: la ilusión de identidad que te dan los productos de lujo no es tan real como el "no hacer lo que no quieres hacer". Un informe de Harvard de 2023 dice que el 63% de las personas cree que tener autonomía sobre el tiempo es más importante que un salario alto. ByteDance realizó un experimento, trabajando cuatro días y descansando tres, y la eficiencia aumentó un 40%.
Esto no tiene que ver con el ocio. Duan Yongping sigue mirando informes financieros y tomando decisiones. La clave es que puede decir "no" al 99% de las interacciones sociales inútiles y mantener su energía en sus propias manos. Cuando la acumulación de riqueza llega a cierto punto, lo que trae no es una mejora en el consumo, sino una "reducción de responsabilidades".
El valor de Duan Yongping no radica en "solo hacer tres cosas", sino en que, cuando debe actuar, sabe lo que tiene que hacer correctamente.
La verdadera sabiduría es saber cuándo actuar y cuándo esperar. Simplificar la vida es el resultado, no la causa. Simplificar la compleja filosofía de inversión a "quitar los KPI" es, en realidad, otro tipo de empaque.
La paciencia y el enfoque nunca han sido sinónimo de ocio.