No te hackearon.
Te engañaron.
La contaminación de direcciones funciona enviando pequeñas transacciones de polvo a direcciones falsas que parecen las tuyas.
Copias la incorrecta una vez, fondos desaparecidos para siempre.
Siempre verifica la dirección completa, no solo los primeros/últimos dígitos.
¿Has revisado tu historial de billetera últimamente?
