
Temporada de rotación de altcoins (Altcoin Rotation Season) — de la A a la Z
La temporada de rotación de altcoins es una fase cíclica en el mercado de criptomonedas en la que la liquidez se mueve de manera sistemática de Bitcoin a las altcoins. Este fenómeno no es aleatorio ni fruto de un entusiasmo temporal, sino que es una consecuencia lógica del cambio en la estructura de rendimientos y riesgos dentro del mercado, y suele ocurrir después de fuertes oleadas de aumento de Bitcoin.
La historia siempre comienza con Bitcoin. En las primeras etapas de cualquier ciclo alcista, Bitcoin atrae la mayor parte de la liquidez porque es el activo más seguro relativamente, el más líquido y el más claro desde el punto de vista económico. Con el aumento del precio y la obtención de grandes ganancias por parte de los primeros inversores, el rendimiento esperado de Bitcoin comienza a disminuir en comparación con los riesgos, y aquí comienza la fase de búsqueda de un "alfa" más alto.
En este momento, la liquidez se traslada gradualmente hacia las grandes criptomonedas alternativas como Ethereum y Solana, donde estos activos están menos elevados relativamente y son más sensibles a los nuevos flujos de capital. Históricamente, esto ha sido evidente en 2017 y 2021, cuando la dominancia de Bitcoin cayó desde niveles cercanos al 70% a menos del 45% en cuestión de meses, al mismo tiempo que se producía un aumento significativo en la capitalización de mercado de las criptomonedas alternativas.
Con la continuación de la rotación, el mercado entra en una fase más amplia que incluye criptomonedas de tamaño medio y pequeño. En este punto, aumentan los volúmenes de operaciones, se incrementan las correlaciones entre las monedas y aparecen movimientos de precios intensos. Esta fase suele ser la más rentable, pero también la más peligrosa, ya que la liquidez se vuelve menos estable, y cualquier reversión en Bitcoin se refleja de forma multiplicada en las criptomonedas alternativas.
Desde el punto de vista económico, lo que ocurre es una reevaluación del riesgo. Una vez que Bitcoin se considera "completamente valorado" a corto plazo, los inversores comienzan a apostar por activos con mayor volatilidad a cambio de un rendimiento potencial mayor. Este comportamiento refleja la mentalidad de los mercados tradicionales cuando el capital se traslada de acciones defensivas a acciones de crecimiento en un entorno de alta liquidez.
Uno de los indicadores más importantes utilizados para rastrear la temporada de rotación es la disminución gradual de la dominancia de Bitcoin, el crecimiento de la capitalización de mercado total de las criptomonedas alternativas a un ritmo más rápido que el de Bitcoin, y el aumento del volumen de operaciones abiertas en los pares alternativos. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que algunas disminuciones en la dominancia pueden deberse a la expansión de la oferta de monedas estables y no a una verdadera rotación.
La información que omiten el 99% de los inversores es que el crecimiento del suministro de monedas estables suele preceder a la verdadera temporada de rotación. El aumento de la liquidez "esperada" dentro del mercado es una señal temprana de que el capital está listo para trasladarse de Bitcoin a las criptomonedas alternativas, antes de que aparezca cualquier movimiento en los precios.
¿Es la temporada de rotación de criptomonedas alternativas simplemente un fenómeno natural y recurrente, o es un reflejo profundo de un defecto estructural en la forma en que se fijan los precios del riesgo dentro de un sistema financiero digital que aún no ha madurado?