
Como #SocialMining las comunidades reflexionan sobre lo que definió Web3 en 2025, plataformas construidas en torno a $WAXP y discusiones que involucran @WAX Official apuntan cada vez más hacia una transición sutil. Los mercados de predicción capturaron la atención el año pasado, pero su éxito puede señalar un cambio más amplio en lugar de un destino final.
Lo que los mercados de predicción demostraron es que Web3 sobresale cuando captura el comportamiento humano en tiempo real. Este conocimiento abre la puerta a nuevos modelos centrados en la identidad, la participación y los activos conscientes del contexto. En lugar de centrarse únicamente en el precio, las aplicaciones futuras pueden priorizar quién está actuando, por qué y bajo qué condiciones.
Es probable que los NFTs persistan, pero no en su forma original. Los NFTs impulsados por utilidad —vinculados al acceso, la reputación o estados digitales en evolución— podrían reemplazar a los coleccionables especulativos. Estos activos adquieren relevancia a través de su uso en lugar de su reventa, alineándose mejor con el compromiso a largo plazo.
Otra área que está ganando atención es la coordinación social en cadena. A medida que las comunidades se fragmentan entre plataformas, las herramientas que unifican la expresión, la votación y la contribución podrían convertirse en infraestructura crítica. Estos sistemas no buscan dominar las portadas, sino apoyar silenciosamente la forma en que las personas se organizan en línea.
Los memecoins aún podrían aparecer, pero más como artefactos culturales que como motores económicos. Su valor radica en la velocidad y la expresión, actuando como instantáneas emocionales del sentimiento de internet.
Mirando hacia adelante, el Web3 en 2026 podría sentirse menos explosivo y más intencional. La siguiente ola podría no anunciar su llegada con ruido —podría simplemente funcionar mejor, escalar de forma más fluida y reflejar cómo realmente se comportan las comunidades, más que cómo especulan los mercados.
