¿Has notado?

Las cosas buenas de la naturaleza siempre llegan lentamente.

El sol asciende poco a poco al cielo,

las flores se abren una a una en silencio,

los granos maduran poco a poco con el paso del tiempo,

todas las cosas valiosas tienen el valor de un flujo constante.

Por el contrario, lo que llega de repente y de manera inesperada, suele ser un desastre.

Así que no te apresures, no te preocupes, haz bien lo que tienes delante.

Las cosas que se manejan con calma terminan bien, las personas que se mantienen tranquilas encuentran paz.

Cuando enfrentes dificultades en la vida, no te apresures a responder, ni te obligues a resolverlas de inmediato.

Déjales un tiempo para madurar, tal vez entonces todo cambie favorablemente.

La calma es buena, no alterarse es correcto, especialmente el corazón, nunca debe alterarse.

Una buena vida debería ser tranquila y estable.

¡Feliz Año Nuevo🎆!