El mercado está pasando por una fase de espera y la liquidez es débil, las instituciones se están moviendo con cautela mientras que los precios se están moviendo dentro de rangos estrechos sin una dirección clara. En estas circunstancias, la paciencia es más importante que la cantidad de transacciones. Las verdaderas oportunidades suelen aparecer después de que la mayoría de los comerciantes se aburren. El mercado no ha dado su señal final aún y a veces la calma precede al gran movimiento.