En este mundo caótico, los proyectos centralizados es mejor no tocarlos, lo que ves es solo lo que te muestran, lo que no ves es el oscuro mundo detrás; ¡y mucho menos debes apostar con dinero sobre la benevolencia y maldad caprichosa de las personas! ¡La descentralización que restringe la arrogancia humana con código es esa luz!