A principios de enero de 2026, #GOLD ha comenzado el año con renovada fuerza, comerciando alrededor de $4,330–$4,360 por onza después de un monumental rally en 2025 que vio un aumento de más del 60% y rompió múltiples récords, alcanzando un pico superior a $4,500 en diciembre.

La ruptura de este activo refugio en medio de tensiones geopolíticas, compras de bancos centrales y la incertidumbre económica ha dejado a los inversores emocionados.

Pero aquí está la parte intrigante:

La última vez que el oro emprendió una importante carrera hacia máximos históricos, #bitcoin entregó ganancias explosivas poco después.

Paralelo Histórico: El Plan de 2020

El oro rompió por primera vez su máximo histórico en agosto de 2020, alcanzando los $2,075 en medio del caos del COVID-19. En ese momento, Bitcoin languidecía entre $10,000 y $15,000—con poca reacción inmediata.

Avanzando rápidamente: El capital rotó de refugios seguros tradicionales hacia activos más arriesgados a medida que la liquidez inundaba los mercados. Bitcoin luego emprendió una histórica carrera alcista, subiendo más del 400% a casi $69,000 a finales de 2021 (de promedios de ~$12,000 después del ATH del oro hasta el pico).

De manera más amplia, desde los mínimos de 2022 hasta 2024 (a medida que el oro ganó aproximadamente un 67% en su tendencia alcista constante hacia nuevos máximos), Bitcoin se disparó aproximadamente un 400%—alineándose con el patrón de retraso del oro antes de prenderse fuego.

Lo que esto significa ahora

En 2025, los metales preciosos dominaron como activos de miedo mientras Bitcoin tuvo un rendimiento inferior (bajando aproximadamente un 5–6% en lo que va del año, negociándose por debajo de $91,000 después de un pico anterior cerca de $126,000). #GOLD y #Silve robó el espectáculo con ganancias masivas impulsadas por aranceles, guerras comerciales y cobertura ante crisis.

Los analistas señalan dinámicas similares hoy: El movimiento parabólico del oro puede señalar

"la calma antes de la tormenta" para jugadas de riesgo. Una vez que las condiciones de liquidez mejoran o el miedo disminuye, el capital a menudo fluye hacia activos de mayor beta como Bitcoin—potencialmente desencadenando la próxima fase alcista.

Sabes lo que esto significa, ¿verdad? La historia no se repite, pero a menudo rima. Si el manual de 2020–2021 se mantiene, los toros de Bitcoin podrían estar preparándose para un masivo rally de recuperación en 2026 —el oro digital podría estar listo para brillar. $BTC