BTC se queda oscilando alrededor de 90,000, mientras que ETH se mantiene firme por encima de 3,000 dólares, este panorama hace que las manos suden.
No es que no haya buenas noticias: el volumen de negociación del ETF de criptomonedas al contado en EE. UU. alcanzó los 2 billones, el flujo de BTC en moneda fiduciaria el año pasado superó los 1.2 billones, y algunas instituciones han comentado que en 2026 BTC podría alcanzar nuevos máximos.
Pero los bajistas tampoco están inactivos, Standard Chartered redujo directamente el precio objetivo de BTC para 2026 a la mitad, de 300,000 a 150,000, además, los funcionarios de la Reserva Federal han emitido comentarios agresivos, y el tema de la reducción de tasas aún no está en el horizonte, el mercado estalló directamente: ¡más de 110,000 personas liquidaron sus posiciones en 24 horas, la lucha entre alcistas y bajistas ha sido intensa!
Lo más interesante es que, a pesar del gran evento geopolítico de los ataques aéreos de EE. UU. en Venezuela, BTC no se movió en absoluto, esta propiedad de refugio parece estar tomando forma.
La próxima semana, presten especial atención: los datos del PMI de EE. UU. de diciembre y los datos de empleo no agrícola serán publicados, estos dos datos están directamente relacionados con la dirección de la primera reunión de política monetaria de la Reserva Federal en 2026, si no se tiene cuidado, podría desatarse una gran ola.
En esta situación del mercado, no compren en la parte baja ciegamente ni se apresuren a vender en la parte alta, observar más y actuar menos es la mejor estrategia.


