Los mercados de criptomonedas parecen ruidosos en los gráficos, las velas volando y los titulares gritando volatilidad. Pero debajo de todo ese ruido, la verdadera historia está sucediendo en silencio. El tamaño del mercado sigue siendo pequeño en comparación con las finanzas tradicionales. La superficie tecnológica es masiva, y la mayoría de los casos de uso reales ni siquiera están en funcionamiento aún. Estamos observando la acción del precio mientras la base todavía se está vertiendo.
En este momento, los traders se obsesionan con movimientos a corto plazo, tasas de financiación y liquidaciones. Mientras tanto, todo el sistema financiero se está reconstruyendo en segundo plano. La infraestructura está mejorando. La liquidez en cadena está creciendo. Los protocolos se están volviendo más rápidos, más baratos y más utilizables. Esta es la fase en la que los constructores ganan y el capital paciente se posiciona.
Los movimientos de precio atraen la atención porque son fáciles de ver. El progreso es más lento y más difícil de notar, pero mucho más importante. No llegamos tarde a este mercado. Estamos lo suficientemente temprano como para ver las brechas, las ineficiencias y las oportunidades que se forman en tiempo real.

