Algunas reflexiones tras el último análisis

Lo que más he reflexionado en este periodo es una frase:

Hacer menos en el lado derecho, realmente es muy fácil cometer estupideces.

Muchas de mis operaciones con pérdidas tienen como base el FOMO (miedo a perderse algo) al comprar en lo alto,

después de comprar me doy cuenta de que no puedo sostenerlo y lo vendo inmediatamente.

En este entorno actual de liquidez,

la tasa de acierto es baja, la relación riesgo/beneficio también es baja, y además consume mucha energía,

el segundo pico simplemente no tiene suficiente apoyo.

A partir de ahora debo reducir deliberadamente este tipo de operaciones.

También debo cambiar mi mentalidad respecto a perder oportunidades.

No solo debo preguntarme «¿por qué compro, por qué vendo?»,

sino también hacerme otra pregunta:

¿Por qué no compro?

Perderse una oportunidad no es aterrador,

lo aterrador es comprar sin sentido, distraerse o dejarse llevar por el mercado.

En el futuro preferiré perderme una oportunidad antes que actuar sin plan.

Vender sigue siendo mi debilidad.

Especialmente en la primera operación,

cualquier retroceso me hace temer la pérdida, y tiendo a tomar ganancias antes de tiempo.

Debo seguir practicando en este aspecto,

vender no debe basarse en la intuición, sino en un plan.

Último punto: debo confiar más en mí mismo.

Si algo tengo claro, debo mantenerlo,

aunque en ese momento nadie lo acompañe, nadie lo crea.

Los últimos activos que mencioné, eran cuando su valor era de unos miles de dólares, y nadie me hacía caso,

cuando el mercado se dio cuenta, solo pude ver cómo otros obtenían más de diez veces su inversión.

Perderse una oportunidad no es cuestión de suerte,

a menudo es porque yo mismo no creía en mí mismo primero.

Poco a poco, vamos,

lo más importante ahora no es ganar rápido,

sino evitar que las emociones me sigan enseñando una y otra vez.