TLDR:
Bitcoin superó los $94,600 este lunes, alcanzando su punto de precio más alto en los últimos 30 días.
Coinbase y Robinhood registraron aumentos del 8% y 7% respectivamente, impulsados por altos volúmenes de negociación.
Las empresas mineras Iris Energy y Hut 8 lideraron el sector con aumentos del 13% tras masivos acuerdos de infraestructura de IA.
Los mercados financieros digitales han estado marcados por una euforia generalizada al comienzo de la semana. Los precios de las acciones criptográficas en 2026 han experimentado un crecimiento notable en solo los primeros días del año, sincronizados con el ascenso de Bitcoin por encima del umbral de $94,000.
Este movimiento, que representa un máximo de 30 días para la criptomoneda pionera, también impulsó activos clave como XRP, que subió un 11% hasta los 2,34 dólares, y Ethereum, que recuperó el nivel de 3.250 dólares.

Impulso institucional y diversificación en inteligencia artificial
Coinbase (COIN) cerró la sesión de negociación con una ganancia de casi un 8%, alcanzando los 255 dólares por acción. Mientras tanto, Robinhood (HOOD) subió un 7%, aprovechando el éxito de sus nuevos mercados de predicción.
Sin embargo, las ganancias más notables se produjeron entre las empresas mineras, cuyos precios de acciones de criptomonedas en 2026 ya no dependen exclusivamente de la extracción de tokens, sino más bien de su capacidad de procesamiento para la inteligencia artificial.
Iris Energy (IREN) y Hut 8 (HUT) registraron aumentos superiores al 13%. Esta optimismo responde a movimientos estratégicos masivos, como el acuerdo de 9.700 millones de dólares de Iris Energy con Microsoft y la alianza respaldada por Google obtenida por Hut 8.
Estos contratos posicionan a las antiguas empresas mineras como proveedores clave de infraestructura para computación de alto rendimiento y centros de datos, diversificando sus fuentes de ingresos y reduciendo su exposición directa a la volatilidad del mercado cripto tradicional.
Este panorama refuerza la narrativa de que el sector Web3 y la infraestructura tecnológica convencional están convergiendo.
Con Bitcoin manteniendo su impulso y las empresas del sector firmando acuerdos multimillonarios con las "Grandes Tecnologías", el ecosistema financiero parece estar entrando en una fase de madurez en la que se valora tanto la utilidad de la infraestructura física como el precio de los activos digitales que la originaron.
