China ha instruido en secreto a sus principales bancos para que revelen su exposición financiera con Venezuela, lo que indica una creciente preocupación por el aumento del riesgo geopolítico vinculado a las acciones de EE. UU. bajo Trump. Los reguladores buscan claridad sobre préstamos, renovaciones de deuda y acuerdos respaldados por petróleo con el gobierno de Maduro—relaciones que se han profundizado durante años de apoyo financiero chino.

La medida se produce en medio de una creciente incertidumbre legal y política tras las acciones de EE. UU. en Caracas y las nuevas amenazas de sanciones, particularmente en torno a activos venezolanos como Citgo. Si las tensiones se extienden a nivel regional—especialmente involucrando a Colombia—las inversiones chinas podrían estar en riesgo.

Con más de 50 mil millones de dólares invertidos en Venezuela desde la era de Chávez y los pagos en petróleo cada vez más inciertos, Beijing está reevaluando cuán vulnerable es si la situación empeora aún más. Una retirada china podría privar a Maduro de su última gran línea financiera y potencialmente ampliar la influencia de EE. UU. en América Latina.

Fuente: Reuters a través de Bloomberg News