El martes, los líderes de los principales países europeos emitieron un comunicado en apoyo a Groenlandia tras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volviera a sugerir la posibilidad de tomar esta tierra danesa. Los líderes destacaron que el destino de Groenlandia debe decidirse únicamente por sus habitantes y Dinamarca, sin intervención externa.
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, señaló que dentro de la OTAN son inaceptables las amenazas o agresiones por parte de un miembro de la alianza hacia otro, ya que tales acciones socavan la propia base de existencia de la organización. El jefe del gobierno de los Países Bajos, Mark Rutte, confirmó su total apoyo a esta posición.
Anteriormente, el domingo, Donald Trump volvió a afirmar su intención de anexionar Groenlandia, explicando que se trata de intereses de seguridad nacional de EE. UU. Al mismo tiempo, no descartó la posibilidad de usar la fuerza para establecer el control sobre la isla. En respuesta, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, advirtió que tal paso por parte de Washington significaría el fin de facto de la OTAN.