Solana (SOL) entra en 2026 con un fuerte impulso, cotizando alrededor de los 135 dólares, respaldado por el crecimiento del ecosistema, las actualizaciones de la red y la adopción diversificada en DeFi, NFTs y pagos.
Las tendencias del mercado de Solana destacan una transición hacia un mayor interés institucional, con flujos de entrada a ETF y modelos de staking que están redefiniendo la liquidez.
La actualización Firedancer promete mayor velocidad, estabilidad y tarifas más bajas, reforzando la ventaja competitiva de Solana en la escalabilidad de blockchain.

Los analistas señalan que tras un impresionante repunte del 1.500 % desde los mínimos de 2022, Solana podría enfrentar correcciones a corto plazo o una fase bajista, pero sus fundamentos permanecen resilientes. Las principales observaciones incluyen:
• Acción del precio: Actualmente en 135,59 dólares, ligeramente baja un 1,39 % respecto al cierre anterior.
• Expansión del ecosistema: El crecimiento en gaming, NFTs y DeFi reduce la dependencia de un solo sector.
• Riesgos: La volatilidad del mercado y posibles cambios en la liquidez podrían poner en riesgo la sostenibilidad.
En general, la trayectoria de Solana sugiere un potencial de adopción a largo plazo, aunque los inversores deben mantenerse cautelosos ante las caídas cíclicas.