La red de Bitcoin acaba de pasar por otro ajuste tranquilo pero importante, uno que los mineros y los observadores del mercado siempre tienen en cuenta.

Los datos de CloverPool muestran que a las 16:05 (UTC+8), cuando Bitcoin alcanzó la altura del bloque 931.392, la red recalibró automáticamente su dificultad de minería.

Esta vez, la dificultad disminuyó un 1,20 %, estableciéndose en 146,47 trillones (T).

En términos sencillos, este ajuste facilita ligeramente el desafío para los mineros. La red de Bitcoin ajusta periódicamente la dificultad de minería para mantener una producción de bloques constante, independientemente de la cantidad de potencia de cálculo en línea. Una pequeña reducción como esta sugiere que las condiciones recientes, como cambios en la participación de mineros o en su eficiencia, provocaron que el sistema se reajustara.

Al mismo tiempo, la red sigue siendo increíblemente poderosa. En los últimos siete días, la tasa media de hash de Bitcoin ha sido de 1,06 zettahashes por segundo (ZH/s), lo que destaca la inmensa escala de cálculo que protege la cadena de bloques.

Juntos, estos números cuentan una historia familiar de Bitcoin: un sistema autoregulable que constantemente busca el equilibrio, donde incluso pequeños cambios en la dificultad reflejan la continua tensión entre mineros, máquinas y fuerzas del mercado.