Mientras Estados Unidos considera la creación de una reserva nacional estratégica de Bitcoin, Groenlandia está surgiendo como un actor inesperado pero potencialmente clave.
El Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reunirá la próxima semana con líderes daneses para reafirmar el compromiso de Washington con el objetivo del presidente Donald Trump de tener control sobre la isla ártica.
Groenlandia ofrece una estrategia de Bitcoin más práctica que las reservas en el extranjero
Los traders de Polymarket ya están apostando por diferentes posibilidades antes de la reunión de Rubio con los líderes daneses. Los defensores dicen que este movimiento podría colocar a Estados Unidos como una fuerza dominante en la minería de Bitcoin.
El sentimiento general es que el clima extremo de Groenlandia y su gran potencial energético ofrecen ventajas importantes. La minería de Bitcoin requiere mucha potencia de cómputo y sistemas de enfriamiento para evitar el sobrecalentamiento.
Las temperaturas bajo cero durante todo el año en Groenlandia podrían funcionar como un sistema de refrigeración natural, reduciendo drásticamente los costos energéticos. Además, la perforación de petróleo y la energía hidroeléctrica podrían suministrar electricidad barata y fiable para operaciones de minería a gran escala.
La idea también ha atraído la atención de comentaristas poco convencionales. La personalidad de las redes sociales Andrew Tate argumentó que el clima en Groenlandia la hace el lugar más óptimo para una reserva de Bitcoin de EE. UU. económica.
“Groenlandia será conquistada por EEUU y usada como refrigeración permanente para operaciones de minería de BTC. Esto permitirá al gobierno estadounidense construir una reserva estratégica de BTC de manera rentable”, dijo Tate.
Este concepto ya tiene precedente en Islandia, donde la minería de Bitcoin ha prosperado gracias a las abundantes fuentes de energía renovable del país.
Las plantas geotérmicas e hidroeléctricas proveen a los mineros de electricidad excedente, lo que ayuda a equilibrar la red nacional eléctrica. Sin embargo, la presencia de la nación nórdica en el sector de minería de Bitcoin fue controversial, debido a preocupaciones sobre la seguridad alimentaria y la sostenibilidad energética.
El Foro Económico Mundial señala que el clima frío y la infraestructura de energía renovable de Islandia la convierten en un destino popular para operaciones de minería cripto. Groenlandia podría replicar este modelo, creando una nueva frontera estratégica para las ambiciones estadounidenses con las criptomonedas.
De frontera inexplorada a reserva estratégica: la promesa de Bitcoin en Groenlandia
Actualmente, Groenlandia no tiene actividad minera de Bitcoin, por lo que es un recurso no explotado. Para Estados Unidos, asegurar la isla podría servir para dos propósitos:
Ventajas energéticas y climáticas para la minería, y
Posicionamiento estratégico en los mercados globales de criptomonedas.
Los expertos sugieren que al desarrollar instalaciones mineras a gran escala, Estados Unidos podría producir Bitcoin a una fracción del costo global, y así formar una reserva nacional importante.
Esta estrategia coincide con la tendencia de Estados Unidos de fortalecer sus propias reservas de Bitcoin. Recientemente, BeInCrypto informó sobre las supuestas reservas de Bitcoin de Venezuela valoradas en 60 mil millones de dólares, que todavía no han sido verificadas y siguen siendo en gran parte inaccesibles por limitaciones legales y de jurisdicción.
Analistas señalan que, incluso si Estados Unidos pudiera congelar o confiscar esas reservas, los obstáculos legales y logísticos hacen que sea mucho más complicado que construir operaciones mineras dentro del país o en el Ártico.
No obstante, el escenario de Groenlandia podría transformar el mercado cripto. Al crear un centro minero altamente eficiente, Estados Unidos podría producir Bitcoin a una escala nunca antes vista, lo que podría afectar la dinámica de la oferta global y dar al país una ventaja estratégica hasta ahora inalcanzable.
La posible reserva también serviría como protección contra la volatilidad del mercado, similar a las discusiones sobre reservas de oro y de divisas extranjeras.
Mientras el secretario Rubio se prepara para sus conversaciones en Dinamarca, el mundo estará atento para ver si Groenlandia se convierte en un nuevo centro de ambición económica y tecnológica estadounidense.
Si Estados Unidos decide avanzar, la isla ártica podría pasar pronto de ser una zona remota a convertirse en el corazón del activo digital más valioso del mundo.

