Dulu no creía que pudiera ganar dinero solo con mi teléfono móvil.
Me parecía imposible — sin oficina, sin grandes capitales, sin contactos.
Pero poco a poco fui aprendiendo.
Asistí a eventos, entendí el sistema, fui paciente y cumplí tareas pequeñas.
No fue instantáneo, pero fue real.
Ahora entiendo:
No es el teléfono el que genera dinero,
sino la mentalidad y la constancia de la persona que lo tiene.
Si yo pude empezar desde cero,
tú también puedes.
