La mayoría de los usuarios de cripto no se despiertan pensando en modelos de consenso ni en pruebas de conocimiento cero. Piensan si una transferencia se acreditará, si la liquidez desaparecerá durante una crisis, y si algo que funciona hoy se romperá silenciosamente mañana. Después de años observando cómo operan traders, fondos y creadores, he aprendido que la frustración suele aparecer mucho antes de que las personas puedan nombrar la causa real.
Un problema que se repite una y otra vez es el riesgo de infraestructura, especialmente en lo referente a activos reales tokenizados. En los últimos años, los RWAs se han discutido como productos acabados, cuando en realidad todavía son experimentos que corren sobre fundamentos frágiles. La gente habla de rendimiento y acceso, pero rara vez sobre lo que sucede cuando llegan los auditores, cuando chocan jurisdicciones o cuando algo necesita verificarse sin exponer todo lo demás. Cuando esa capa falla, los activos no se desgastan lentamente. Simplemente dejan de moverse.
Por eso sistemas como se sienten menos como innovación y más como una respuesta práctica. No porque prometan más, sino porque abordan silenciosamente una limitación que la mayoría de los usuarios sienten pero no expresan. La idea no es radical. Piensa en un cofre fuerte con una sala de visualización controlada. Los activos permanecen protegidos, las operaciones diarias siguen siendo privadas, pero cuando se requiere verificación, es posible sin tener que derribar el edificio.
Esto importa ahora porque los RWAs están pasando de las demostraciones a entornos donde el fracaso tiene consecuencias. Las instituciones ya no preguntan cuán atractivo parece el modelo, sino cómo se comporta bajo presión. Por experiencia, los mercados tienden a recompensar la infraestructura que sobrevive a las preguntas, no solo la optimismo.
La lección a la que siempre vuelvo es sencilla: la demanda rara vez mata una narrativa. Lo hacen las fundaciones débiles. Eso vale la pena tener en cuenta, y vale la pena investigar con cuidado, antes de sacar conclusiones.
