En 2025, las transacciones ilícitas de criptomonedas aumentaron hasta los 154 mil millones de dólares, un incremento del 162% respecto al año anterior, impulsadas por naciones y organizaciones sancionadas que transfieren fondos a través de blockchain. El token A7A5, respaldado por el rublo, procesó más de 93 mil millones de dólares, con las stablecoins representando el 84% del volumen ilícito total.
Aunque ha habido un aumento, la actividad ilegal sigue representando menos del 1% del uso total de las criptomonedas, aunque los riesgos persisten. En diciembre, hubo 26 hackeos y estafas importantes, provocando pérdidas de millones para las víctimas debido a direcciones fraudulentas y claves expuestas.
El aumento subraya la creciente complejidad del crimen en criptomonedas y la necesidad de protocolos de seguridad sólidos.