El precio no es una dirección.

Es un consenso que se está ajustando.

Bitcoin moviéndose alrededor de niveles familiares hoy no es debilidad.

Refleja la vacilación entre las viejas narrativas y las nuevas realidades.

Los alcistas recuerdan la resistencia.

Los bajistas recuerdan el riesgo.

Lo que la mayoría olvida es esto:

la convicción se construye sobre evidencia, no sobre esperanza.

Por eso el precio se detiene.

No porque no esté ocurriendo nada,

sino porque las interpretaciones aún no se han alineado.

#MarketImpact $BTC