🚨Turquía actualmente está en conversaciones para convertirse en parte de un acuerdo de defensa en expansión que involucra a Arabia Saudita y Pakistán.
Según informes, Ankara se acerca a un acuerdo para unirse a un pacto de seguridad de tres naciones en el que un ataque contra cualquiera de ellas sería considerado un ataque contra todas, un principio de defensa mutua similar al Artículo 5 de la OTAN.
Este desarrollo es importante porque indica un cambio gradual hacia la reducción de la dependencia exclusiva de los marcos de seguridad occidentales, favoreciendo el establecimiento de alianzas estratégicas alternativas arraigadas en el mundo musulmán, que se extienden desde la región del Golfo hasta el sur de Asia.
Para Turquía, unirse a esta coalición fortalecería su autonomía estratégica en un momento en que sus relaciones con los aliados de la OTAN y la Unión Europea se están volviendo cada vez más complejas. También establecería a Turquía como un vínculo esencial entre el poder económico del Golfo, las capacidades nucleares de Pakistán y sus propios recursos militares.
Desde una perspectiva geopolítica más amplia, tal alianza modificaría las dinámicas de poder en la región. Podría servir como contrapeso a Irán, afectar las estrategias de seguridad en todo el Golfo y crear una coalición que no esté principalmente influenciada por Estados Unidos ni por la Unión Europea, a pesar de cualquier interés compartido que pudiera existir.
Si este acuerdo se concreta, no reemplazará las alianzas actuales como la OTAN; más bien, resaltará el auge de un panorama de seguridad más multipolar, en el que las naciones buscan diversas alianzas para reducir riesgos y navegar una situación global en rápida evolución.

