Trump realizó otra sorpresa el viernes por la noche, anunciando un tope de un año en las tasas de interés de las tarjetas de crédito al 10% a partir del 20 de enero de 2026. La propuesta sorprendió a los mercados y tiene a los bancos y líderes financieros en vilo.
La idea apunta a un centro clave de ganancias para los prestamistas, que normalmente cobran entre el 20% y el 30%+ en las tarjetas de crédito, y podría alterar significativamente el crédito al consumidor y los ingresos bancarios si se implementa. Sin embargo, aún no hay un plan de cumplimiento ni legislativo, lo que convierte esta propuesta en un titular de alto impacto con mucha incertidumbre.
Se espera que los mercados reaccionen, especialmente las acciones financieras, mientras los inversores esperan aclaraciones de los legisladores y reguladores. El anuncio se suma al patrón de anuncios de políticas importantes que se hacen al final del viernes, alimentando la volatilidad y la especulación.


