Existe una tendencia que rara vez se menciona: el interés de las instituciones en la finanza en cadena no se centra únicamente en la tecnología, sino en la capacidad de cumplimiento normativo.
El protocolo Dusk ha captado precisamente este núcleo. A través de su colaboración con la bolsa regulada europea NPEX, permite que activos financieros reales como acciones y bonos se emitan, negocien y liquiden de forma nativa en cadena, en lugar de simplemente mapearlos o empaquetarlos. Para las instituciones, esto es más importante que la velocidad: el cumplimiento normativo es la clave para acceder al mercado en cadena. Asimismo, el diseño de privacidad de Dusk no busca la "anónimidad", sino permitir que las transacciones sigan siendo auditables mientras se protegen la información sensible. Esta "privacidad verificable" es la clave para la implementación de la finanza en cadena en el mercado institucional.
Los desarrolladores también pueden empezar fácilmente. DuskEVM ofrece un entorno familiar de herramientas de Solidity, pero ejecutado en una cadena optimizada para el ámbito financiero, permitiendo a los desarrolladores crear aplicaciones cumplidoras rápidamente, sin tener que aprender toda la pila tecnológica desde cero. A corto plazo, este enfoque podría no generar mucha atención, pero a largo plazo, acerca la finanza en cadena al funcionamiento del mundo real. ¿Tú crees que en el futuro las instituciones valorarán más la velocidad de la finanza en cadena o la seguridad y el cumplimiento normativo?@Dusk #dusk $DUSK
