#Walrus existe porque las blockchains modernas están enfrentando un límite estructural que las optimizaciones de ejecución por sí solas no pueden resolver: el peso de los datos. A medida que las aplicaciones se expanden hacia juegos, grafos sociales, flujos de trabajo de inteligencia artificial y estados a gran escala en cadena, almacenar y recuperar objetos grandes directamente en capas de ejecución se vuelve ineficiente, costoso e insostenible. Walrus fue diseñado específicamente para absorber esa presión.
El proyecto se desarrolla dentro del ecosistema de Mysten Labs, la misma organización detrás de Sui. Esto es importante porque Walrus no es un complemento experimental; forma parte de una visión arquitectónica más amplia en la que la ejecución y el almacenamiento se separan deliberadamente. El equipo fundador proviene de sólidas bases en ingeniería de sistemas y criptografía, con experiencia previa en la construcción de bases de datos distribuidas y sistemas de consenso de alto rendimiento. Esa trayectoria se refleja en las prioridades de diseño de Walrus: corrección, verificabilidad y operatividad a largo plazo.
Técnicamente, Walrus es un protocolo descentralizado y verificable de almacenamiento de blobs. En lugar de forzar objetos de datos grandes dentro de las blockchains, Walrus los almacena fuera de la capa de ejecución, manteniendo garantías criptográficas de disponibilidad e integridad. Los datos se codifican, se distribuyen entre nodos de almacenamiento y se hacen referencia mediante pruebas que los contratos inteligentes pueden verificar. Esto permite a las aplicaciones mantener accesibles grandes activos —medios, conjuntos de datos, estado de juegos, entradas de IA— sin inflar el espacio de la cadena.
Una elección clave de diseño es que Walrus trata el almacenamiento como infraestructura persistente, no como una caché temporal. Los objetos están pensados para permanecer durante largos períodos, con incentivos económicos alineados hacia la durabilidad en lugar de un alto rendimiento a corto plazo. Esto es fundamental para aplicaciones que dependen de datos históricos, no solo del estado reciente.




