En el mercado de criptomonedas existe desde hace tiempo el problema de los volúmenes artificiales. Los bots, el wash-trading y los números inflados crean a menudo la ilusión de liquidez y demanda allí donde en realidad no existen. Esto es especialmente peligroso para los principiantes, porque las decisiones se toman no sobre una imagen real del mercado, sino sobre cifras que no reflejan la realidad.
Si estas prácticas comienzan a eliminarse, muchas cosas se harán evidentes de inmediato. Los volúmenes reales, la liquidez auténtica y el comportamiento del precio sin soporte artificial mostrarán quién realmente sabe trabajar con el mercado y quién simplemente se apoyaba en el ruido y números atractivos. No se trata de quién sabía o no sabía, sino de la calidad del análisis y la comprensión de la estructura del mercado.
Es importante entender que en estos momentos muchas personas dirán que las condiciones han cambiado y que «antes no era así». Parcialmente es cierto, pero precisamente en las fases de transición se revela el nivel de competencia. Un mercado sin inflación se vuelve más complicado, pero más justo.
En este contexto, es importante el evento de Estados Unidos. El 15 de enero el Senado votará sobre la CLARITY Act, un proyecto de ley destinado a regular el mercado de criptomonedas. El foco del documento está en la lucha contra los volúmenes falsos, el wash-trading y los reservas poco transparentes. Si se adoptan estas medidas, podrían reducirse las manipulaciones y cambiar gradualmente el comportamiento de los participantes del mercado.
La conclusión para los principiantes es sencilla. Cuanto menos ruido artificial haya, más importantes se vuelven las cuestiones básicas: liquidez, gestión de riesgos, comprensión de la tendencia y métricas on-chain. El paso hacia un mercado más transparente no es una amenaza, sino un filtro que con el tiempo separa el valor real del marketing y las ilusiones.


