El staking de WAL nativo es seguro, pero conlleva una clara compensación: el bloqueo de liquidez. Una vez que se staking WAL, los usuarios reciben un objeto StakedWal no transferible y deben esperar un periodo de desvinculación de 14 a 28 días para retirar fondos. Los protocolos de staking líquido como Haedal y Winter Walrus están diseñados para eliminar esta fricción sin sacrificar las recompensas de staking.@Walrus 🦭/acc
Resuelven esto emitiendo tokens de staking líquido (LST). En lugar de staking directamente, estos protocolos staking WAL en tu nombre y generan un token fungible—como haWAL o wWAL—que representa tu posición staked. Estos tokens son libremente transferibles y pueden mantenerse, comerciarse o integrarse a través de DeFi, restaurando la flexibilidad al capital que de otro modo estaría bloqueado.
Las rutas de liquidez son otra ventaja clave. Los LST pueden negociarse en mercados secundarios, y algunos protocolos permiten desstake instantáneo a través de pools de liquidez. Esto permite a los usuarios salir de su posición inmediatamente, por una pequeña comisión, en lugar de esperar el periodo de desvinculación nativo.
Finalmente, las recompensas se gestionan automáticamente. Las recompensas de staking suelen capitalizarse automáticamente dentro del protocolo, lo que significa que el valor de cada LST aumenta constantemente en relación con WAL con el tiempo, sin necesidad de reclamarlas manualmente.
En resumen, el staking líquido convierte el WAL bloqueado en capital productivo y flexible mientras se preserva el rendimiento, haciendo el staking más eficiente para usuarios activos y participantes en DeFi.#walrus $WAL



