[Relectura clásica | Clave para entender el cambio en la riqueza]
Al releer hoy el artículo clásico de Paul Graham (Cómo las personas se hacen ricas hoy en día), sigo encontrándolo muy inspirador. El artículo comienza con una comparación de datos muy intuitiva: en 1982, 60 de los 100 estadounidenses más ricos obtenían su riqueza principalmente por herencia; para 2020, este número había bajado a 27. Este cambio no se debe a un aumento en los impuestos sobre la herencia —de hecho, lo contrario es cierto—, sino a que cada vez más riqueza proviene de la "creación", no de la "herencia".
Al analizar más a fondo las diferencias en las fuentes de riqueza, se puede ver mejor la esencia. Los nuevos ricos de hoy provienen principalmente del emprendimiento, seguidos por la gestión de fondos de inversión, mientras que en la década de 1980, la riqueza significativa emergente se concentraba casi exclusivamente en el petróleo, la propiedad inmobiliaria y las empresas familiares. Es especialmente destacable que la riqueza de élite provenga cada vez más de empresas impulsadas por la tecnología: su éxito no se debe a una mejor capacidad para negociar o a una actitud más agresiva, sino a que realmente han creado tecnologías y productos mejores.