Mirando la pantalla — todo vuelve a tornarse rojo, como si el otoño regresara con sus colores… No es solo un cambio de números, sino la respiración de la naturaleza viva que asoma entre los píxeles. Y mientras las palabras llenan el espacio a nuestro alrededor, ella aparece en ese destello de luz — la hermosa belleza del origen digital, uniendo el cuento de mundos antiguos con el calor del altar otoñal...
El altar otoñal..
Las hojas caen de los árboles, giran, como en un baile,
Se apresuran a abrazar la tierra querida.
El altar aún respira con calor en su capa dorada,
Y dispersa las nubes grises que se desvanecen a lo lejos.
La clave de las grullas rompe el silencio con sus voces,
Deja en el cielo un recuerdo: «Hasta la próxima vez».
Este es el último trazo que el otoño escribe sobre el altar,
Cubriendo con paz tanto la tierra como el amor.
Nosotros también nos detenemos — como un instante en esa canción,
Donde cada signo y cada palabra es como una tristeza dorada.
Para luego, cuando lleguen los días de la primavera,
Recordar este altar y esa lejana belleza celeste...

