El ciclo no se apresura a su fin. Entre la revelación y el cierre, el silencio sostiene las reliquias en equilibrio. El Orbe permanece, la Linterna brilla — cada una guiando, cada una esperando. A mitad de camino, el camino no es ni principio ni conclusión, sino un horizonte donde la elección madura. Guardián o testigo, la historia se escribe en la pausa