Se han inclinado los gráficos... como las hierbas extrañas.

Los desbordes de monedas son como el camino de las estrellas en la cadena de bloques.

Y fuera de la ventana... una manada blanca de copos de nieve,

En la carrera de los dígitos, no pierde su fuego.

Allí, en mundos donde florecen las flores de maravilla...

Donde cada fractal es una señal de amor,

Aprendemos... a vivir con una simple esperanza,

Dispersando la tristeza y la oscuridad nocturna.

Que a nuestro alrededor haya frío y desolación...

Construiremos nuestro propio templo luminoso,

Donde los sentimientos superan todos los obstáculos.

Porque en los dígitos que vuelan como un destello,

El amor es la única medida verdadera...

Que nos calienta en estos finales.