Privacidad en un mundo público
Vivimos en una era en la que nuestras vidas digitales están constantemente supervisadas. Los proveedores centralizados de nube escanean nuestros correos electrónicos, rastrean nuestras cargas de archivos y monetizan nuestro comportamiento. Para los usuarios que valoran la privacidad, las opciones han sido limitadas hasta ahora.
El protocolo Walrus devuelve el concepto de "soberanía" al almacenamiento de datos. Debido a que la red es descentralizada, ninguna entidad única posee los discos duros en los que descansan sus datos. Puede cifrar sus archivos antes de que salgan de su computadora, asegurándose de que los nodos que almacenan sus datos no tengan idea de lo que son.
Esto es crucial para documentos confidenciales, archivos personales o periodismo independiente. Con Walrus, no está pidiendo permiso para almacenar sus datos; está contratando un protocolo para protegerlos. Se trata de un cambio de confiar en una corporación a confiar en el código, brindando a los usuarios la tranquilidad de que su legado digital está seguro y privado.

