Con el inicio del año 2026, los fondos cotizados de inversión en criptomonedas ingresaron al mercado con fuerza, y luego cambiaron su rumbo en un periodo de tiempo corto. Entre el primero y el trece de enero, el mercado mostró una actividad clara entre la compra institucional al principio y la reducción de posiciones posteriormente. En este artículo, revisamos lo más destacado que hicieron estos fondos, y qué significan estas movilizaciones para el inversor.
El comienzo del año mostró una fuerte ola de compras
En los primeros días de enero, específicamente entre el primero y el quinto, los fondos cotizados de Bitcoin y Ethereum registraron grandes flujos positivos. El dos de enero, entraron a los fondos de Bitcoin aproximadamente 471 millones de dólares en liquidez, mientras que los fondos de Ethereum atrajeron alrededor de 174 millones de dólares. El escenario se repitió el cinco de enero, con los fondos de Bitcoin registrando flujos cercanos a los 697 millones de dólares, uno de los mayores flujos diarios en ese período, además de flujos positivos en los fondos de Ethereum por unos 168 millones de dólares.
Este comportamiento refleja una entrada institucional organizada al comienzo del año, y no simplemente movimientos especulativos de corto plazo. Las instituciones rara vez entran en estas cantidades a menos que perciban oportunidades bien estudiadas o deseen reconstruir sus posiciones con la apertura de una nueva etapa temporal.
Cambio de tendencia y comienzo de salidas parciales
A partir del seis de enero, la tasa de flujos positivos comenzó a desacelerarse, y luego se convirtió en negativa en los días siguientes. El siete de enero, los fondos de Bitcoin registraron uno de los días de salida más grandes durante ese período, con una retirada de liquidez de unos 486 millones de dólares. Este patrón continuó el nueve de enero, cuando los flujos salientes de los fondos de Bitcoin alcanzaron cerca de 250 millones de dólares, mientras que los fondos de Ethereum registraron una salida de aproximadamente 90 millones de dólares.
Estos movimientos no reflejan necesariamente pánico institucional ni una retirada del mercado, sino que generalmente indican operaciones de realización de ganancias y reequilibrio de carteras tras la primera ola de compras, además del manejo de la volatilidad de precios que acompañó ese período.
Desempeño de los principales fondos
Los principales fondos de Bitcoin, liderados por los fondos pertenecientes a empresas globales de gestión de activos, fueron los más influyentes. Algunos de estos fondos impulsaron la ola de compras a principios del mes, y al mismo tiempo fueron entre las principales entidades que registraron salidas posteriores, un comportamiento natural en fondos de gran tamaño que gestionan activamente sus posiciones.
Los fondos de Ethereum mostraron un desempeño relativamente más débil en comparación con los fondos de Bitcoin. Aunque registraron flujos positivos en los primeros días, el cambio hacia flujos negativos fue más rápido, con presión persistente en algunos fondos que históricamente han sufrido salidas de liquidez.
Conclusión general del período
Lo ocurrido entre el primero y el trece de enero puede resumirse en tres puntos clave. Primero, el comienzo del año mostró una clara entrada institucional en el mercado de criptomonedas. Segundo, esto fue seguido por una reducción de posiciones y realización de ganancias con el aumento de la volatilidad, no por una salida definitiva del mercado. Tercero, no hay indicios que confirmen que las instituciones hayan abandonado el mercado o perdido confianza en él, más bien, el mercado sigue bajo vigilancia e interés institucional.
¿Cómo se deben leer estos datos?
El inversor individual suele malinterpretar los flujos salientes como una señal negativa absoluta. Sin embargo, la realidad es diferente; los fondos institucionales no actúan con mentalidad diaria, sino que gestionan sus posiciones en fases. La fuerte compra seguida de una venta parcial no significa un cambio en la tendencia a largo plazo, sino que refleja la gestión de riesgos y la reasignación de activos.
Lo más importante es no interpretar los números de forma aislada respecto a su contexto temporal y de precios, porque la volatilidad es parte natural de cualquier mercado emergente relativamente joven como el de las criptomonedas.
Nota sobre transparencia
Algunos datos diarios detallados de cada fondo aún no se han publicado oficialmente y definitivamente, y se basan en informes consolidados de proveedores de datos del mercado. Estos números podrían sufrir actualizaciones posteriores, pero la tendencia general de los flujos de fondos durante este período es clara y consistente.
Opinión analítica
El comienzo de 2026 no fue un inicio de miedo institucional en el mercado de criptomonedas, sino un comienzo cauteloso acompañado de una confianza condicional. En esta etapa, el mercado recompensa a quienes leen los datos con calma, no a quienes se limitan a seguir titulares o reacciones inmediatas.


