Si Bitcoin dejara de funcionar mañana, el mundo no cambiaría.

Si Bitcoin volviera a caer a 5.000 dólares, el mundo seguiría siendo el mismo, con más Bitcoin en circulación, pero sin impacto estructural.

FET, por otro lado, tiene una utilidad real para las empresas. Resuelve problemas concretos, aporta valor operativo y es claramente útil. Por esa razón, es mucho más probable que sobreviva —y tenga importancia— a largo plazo que Bitcoin.

$FET